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DEMOS UN RESPIRO A LAS VENAS
No hay nada como estar de pie durante horas para sacar a relucir lo peor de nuestras piernas.
¿Qué está ocurriendo?
Las venas deberían ser capaces de transportar la sangre hacia la parte alta de nuestro cuerpo, con la ayuda de la acción del bombeo de los músculos de las pantorrillas. Cuando esto no ocurre, aumenta el volumen de sangre de las venas de las piernas, que empiezan a abultarse. Ante esta situación de distensión, las válvulas de las venas, cuya misión es evitar el reflujo sanguíneo, no funcionan correctamente porque no pueden cerrarse, lo que implica de nuevo más sangre estancada en las piernas y el inicio de un cierto malestar. Con el tiempo pueden aparecer las temidas venas varicosas.
¿Qué podemos hacer al respecto?
Los tratamientos convencionales para estos casos incluyen medias de compresión o la cirugía, pero esta última no es siempre una solución a largo plazo, ya que la presión externa ejercida sobre las venas restantes puede provocar que éstas se conviertan también en varicosas.
Una gran opción natural por la que podemos optar es el castaño de indias, empleado para fortalecer las paredes venosas.

Fax (+34) 96 374 68 42